Las ligas antialcohólicas en Xalapa 1930

Nota: Este post es autoría del historiador Raúl Viveros Olivares, quien tiene entre sus temas de investigación las relaciones de poder, el discurso y sus efectos en la capital de la entidad veracruzana: Xalapa.

Bar “Las Palomas” uno de los más antiguos y representativos de Xalapa
Bar “Las Palomas” uno de los más antiguos y representativos de Xalapa

Para comprender que es el poder, Foucault (1979), establece  que es necesario: “saber bien hasta dónde se ejerce el poder, por qué conexiones y hasta qué instancias, ínfimas con frecuencia, de jerarquía, de control, de vigilancia, de prohibiciones y de sujeciones” (83). Así se justifican y legitiman las posiciones económicas, la vigilancia y la punición de crímenes, que es uno de los principales objetivos de la ley; dentro de las sociedades se producen discursos, y estos mismos deben ser controlados. Dentro del discurso de lo prohibido,  encontramos el ejemplo en México del maximato , desde  las leyes, decretos, circulares y recomendaciones de la época que prohibían el consumo de alcohol, los juegos de azar, peleas de gallos, rifas que involucraran dinero, hasta cuestiones de la vida cotidiana como escándalos, peleas, incluso el control sobre los juegos infantiles por extraño que pudiera parecer. 

 Desde el porfiriato y en los sucesivos gobiernos de Madero, Carranza y Obregón, se iniciaron campañas contra el consumo del alcohol con un contenido moralizante por considerar al vicio como una plaga que consumía a la raza mexicana.

 A principios de 1929 durante el Maximato surgió el decreto del Gobierno Federal para las cuestiones etílicas como parte de un proceso que intentó modificar el ideario  la ciudadanía en aras de la revolución, “las campañas revolucionarias encuentran su diferencia con las del Porfiriato precisamente por la preocupación político ideológica de la moralización del obrero, el campesino, los militares y, en general la sociedad mexicana” (Mendez, 2005:8). Era punible la distribución, transporte, venta y consumo de alcohol en cualquiera de sus formas por disposición gubernamental;  se consideraba que tolerar la embriaguez  era, tanto como encubrir la falta de cumplimiento a las disposiciones que sobre la venta de bebidas embriagantes dictadas por el Gobierno de la República y secundadas por el del Estado de Veracruz. Para las cuestiones infantiles se debía vigilar que los niños no jugaran con piedras, pues podrían lastimar a alguien. En general es apreciable una serie de restricciones provenientes de los tres niveles de gobierno, es decir, federal, estatal y municipal. En todas ellas se observa un intento por controlar la vida del ciudadano común.

Méndez (2005) sostiene que los actores revolucionarios estaban consientes de la necesidad que el estado se orientara en acciones sociales, moralizantes, educativas y prohibitivas en cuestiones de consumo de alcohol. Dichas acciones fueron manifiestas en una serie de prohibiciones, decretos, leyes y bandos para regular el consumo de bebidas embriagantes que comprenden los años de 1916 a 1931.

Los mandatos del gobierno federal, fueron acatados por los gobiernos estatales, y dentro de los municipios se instó a través de asociaciones civiles conocidas como ligas antialcohólicas para apoyar las medidas emprendidas por la autoridad.

 Las actividades de la Liga Antialcohólica de Xalapa, puesta en acción el 27 de junio de 1930, se resumen en:

 La impresión de folletos con reglas prácticas de higiene social Antialcohólica y un regular numero de volantes con pensamientos alusivos, a fin de repartirlos entre las instituciones obreras  y en las escuelas primarias y superiores; también […] una serie de conferencias públicas con el mismo fin, pues este comité comprende que su labor es preferentemente de convencimiento con tendencia a aislar a la niñez y a la juventud actual que será la que integre la sociedad del mañana de ese mal vicio o veneno social llamado alcohol  (AHMX. Fondo documental: Secretaría, 1930. Paquete 10, legajo 99, expediente 198, foja: 3).

Estas organizaciones estaban constituidas por personas letradas y de moral intachable de la ciudad; recibieron apoyo en especie y monetario por parte de los tres niveles de gobierno. El ayuntamiento de Xalapa entregó material de papelería como hojas membretadas, sobres y sellos de goma relativos a la campaña Antialcohólica, además de colaborar con la elaboración y   distribución de 75 carteles relativos a la propaganda antialcohólica  así como  la impresión de 12 folletos de “El alcoholismo como plaga social”,  con el ideal del Dr. J. M. Gutiérrez.

Se denominó primeramente a esta organización  como: El Comité  de Lucha Antialcohólica y fue  dirigido por el Profesor Daniel Ariza,  en esta ciudad con domicilio en la Escuela Práctica anexa a la Normal; sin comunicar primeramente ni solicitar permiso de la autoridad municipal, aunque esta responde posteriormente que el H. Cuerpo “prestará toda la ayuda para el mejor éxito de su delicada y benéfica misión” (foja 2).

El comité local se asocia al nacional para “unificar la lucha Antialcohólica […] secundando así la buena intención del Superior Gobierno  de librar a nuestra raza del malvado y perjudicial vicio del alcohol, causa primordial de nuestra degeneración racial” (foja 3).

Durante el mes de julio de 1930 el Profesor Juan B. Hernández dictó una conferencia relativa a los males que el alcohol causa al organismo humano y a la sociedad ante 150 obreros en la Escuela Nocturna para trabajadores Boza, de esta ciudad. Otra plática semejante se dio en el Instituto Obrero  al conmemorarse el aniversario de su fundación con una asistencia de más de 300 individuos entre obreras y obreros.

El Gobierno del Estado de Veracruz por medio del Subsecretario de Gobierno ,  en oficio de julio 15 de 1930, dirigido al Ayuntamiento de Xalapa , demanda  encabezar el comité de lucha Antialcohólica, convirtiéndose en regulador del mismo y que le sean proporcionadas copias de las actas que se hubieren levantado con motivo de la constitución de un comité Local Antialcohólico, en esta capital y de los oficios que se hubieren hecho a causa de la labor que dicho comité local haya llevado a cabo de acuerdo con los deseos del C. Presidente de la República. Queda finalmente constituido con el nombre de COMITÉ LOCAL DE CAMPAÑA CONTRA EL ALCOHOLISMO.

El comité Nacional de Lucha Antialcohólica, propone a los gobiernos estatales y “Deseando el C. Presidente de la republica que el próximo veinte de noviembre se celebre el aniversario de la Revolución Mexicana , con una gran festividad antialcohólica en toda la republica , este comité Nacional de lucha Antialcohólica” (foja 7).  Solicita la ayuda del gobierno del estado para que dentro del programa ya establecido sobre las celebraciones del 20 de Noviembre se inserten en el mismo,  actividades relativas a la lucha contra el alcoholismo.

Para el 28 de noviembre de 1930 el subsecretario de gobernación del estado, Luis Vega y Pavón, por  acuerdo del C. Gobernador recomienda de manera especial al Comité de Campaña Contra el Alcoholismo de Xalapa organizar en esa cabecera municipal así como en cada una de las congregaciones y poblados de esa jurisdicción un comité antialcohólico integrado por hombres y mujeres que hagan propaganda contra el alcoholismo y ayuden a las autoridades a vigilar el cumplimiento de las disposiciones reglamentarias expedidas por este gobierno en materia de bebidas embriagantes.

Se buscó incrementar las asociaciones deportivas y la actividad física entre las organizaciones de obreros y los estudiantes, así como la utilización del radio, el cine, teatro y los periódicos para difundir mensajes antialcohólicos en la población.

Evidentemente las disposiciones en materia de alcohol en poco frenaron tanto el consumo, como los problemas causados por el mismo que van desde personas presentadas ante el inspector de policía en estado de ebriedad, transportando cajas con licores, vendedoras de pulques, comportamiento inmoral, por agresión a la autoridad y a los ciudadanos. Como hace constar el expediente 713 con asunto: Infracciones, las cometidas en la vía pública del Archivo Histórico de Xalapa, la gran mayoría de las consignaciones de individuos de enero a diciembre de 1929, fueron por causas alcohólicas.

También se tienen reportes que para el año de 1930 los vecinos de Xalapa acuden a los colindantes municipios y localidades para embriagarse, como Banderilla o El Castillo y personas que se alcoholizan en el Cerro de Macuiltepetl a lo que El C. Gobernador del estado, solicita se “ejerza mayor vigilancia; a efecto que no se violen las disposiciones que existen sobre la venta de bebidas embriagantes” (AHMX. Fondo documental: Secretaría, 1930. Paquete 10, legajo 99, expediente 197, foja: 3).

Desde 1929 hasta 1930 se clausuraron cantinas y tiendas que expendían licores al vaseo como El Casino Jalapeño, La metropolitana (Enriquez no.3), El Golfo de México (Av. Revolución) y La Camelia (Covarrubias) entre otros, además de varias pulquerías ubicadas en Xalapa y sus alrededores.

El 2 de Abril de 1930 se emite el Reglamento de Cantinas y Establecimientos Similares, por el gobierno del estado, donde se fijan fuertes medidas sanitarias y de ordenamiento de los locales, pero más relevante aún, es la condicionante para “adquirir la patente […] se necesita otorgar una fianza de 300 pesos” (AHMX. Fondo documental: Secretaría, 1930. Paquete 10, legajo 99, expediente 196, Articulo 13). Algunos establecimientos son tolerados siempre y cuando cumplan con el pago de los respectivos impuestos, federal, estatal y municipal. Gradual y convenientemente el gobierno de Veracruz, comienza a permitir tanto la apertura como la continuidad de algunas cantinas hasta el año de 1931, en que fue permitida la comercialización y consumo de alcohol a nivel nacional, el Gobierno Federal y de los estados implementaron dicha medida para permitir una mejor recaudación fiscal y una mayor captación de recursos que se perdía por concepto del mercado clandestino.

  

 Bibliografía:

Archivo Histórico Municipal de Xalapa (AHMX). Fondo documental: Secretaría, 1928-1931. 

Córdova, Arnaldo, (2011) La ideología de la Revolución Mexicana., 1ª edición, 31ª reimpresión. México D.F, México D.F.  Ediciones Era.  508  páginas. 

Melgarejo, Vivanco, José. (1960) Breve Historia de Veracruz. Gobierno del Estado de Veracruz. Primera edición, 168 páginas.

Méndez, Reyes, Jesús. (2005) De crudas y moralidad:campañas antialcohólicasen los gobiernosde la postrevolución (1916-1931). II Congreso de Historia Económica de México, Octubre de 2004, versión electrónica recuperada el 10 de junio de 2013 en la siguiente dirección: http://www.economia.unam.mx/amhe/memoria/simposio09/Jesus%20MENDEZ%20REYEZ.pdf


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